20N fin de la interinidad. Trazar la ruta colectiva

Dissabte, 19/11/2011 (11:00)

nivel-de-abstencion.jpgLa campaña electoral, después de semanas de precampaña, se ha puesto en marcha sumergida en un entorno socioeconómico que genera unos enormes costes sociales, los cuales parecen ser ignorados por los datos macroeconómicos y la economía oficial. El análisis y diagnosis de la situación y los problemas a resolver son coincidentes para las diferentes fuerzas políticas y organizaciones sociales, si bien las divergencias en como afrontarlos son notorias, a pesar de que la mayoría  reconoce que el grado de independencia y de maniobra es más bien escaso. Los programas electorales han sido presentados y están disponibles en los webs respectivos, aunque solamente los titulares llegan con nitidez a una ciudadanía que aguarda las propuestas y las soluciones, las cuales despierten la fuerza colectiva para afrontar un futuro cada vez más complejo e incierto.

Una resignada espera no exenta de cansancio e indignación  hacia un gobierno, del PSOE, que instalado en la demagogia se ha manifestado incompetente en la gestión de la crisis; y también hacia el PP por su actitud en una legislatura, alargada en exceso, en la que ha huido de la critica constructiva; es decir aquella que aporta soluciones, la que antepone a los ciudadanos a la legitima ambición de acceder al poder. Y por otro lado, con los agentes financieros que actúan como auténticos depredadores, en unos mercados desregularizados, controlando las finanzas internacionales sin limitaciones ni barreras, y con una capacidad de maniobra y poder que supera al de los Estados soberanos y a la propia Unión Europea.

Cansancio e indignación sumergida en una incertidumbre que no cesa de crecer, y que en los últimos días de octubre y noviembre vieron como se incrementaba por circunstancias internas y externas. Los resultados del tercer trimestre, los hechos acontecidos en octubre, y los previsibles de noviembre ponen en evidencia la grave situación que acompaña a las elecciones. El tercer trimestre del año se cerró con la economía española estancada, crecimiento nulo de julio a septiembre y con una tasa interanual del 0,7%; con la disminución de las posibilidades de crédito a las familias y a las empresas por la exigencia de recapitalización de la banca española, según los primeros cálculos, unos 26.000 millones; y con la demanda interna en retroceso, disminuyó un 0,8% en el tercer trimestre. Con estas cifras, como era de esperar, el paro se ha incremento nuevamente, alcanzado a final de septiembre un vergonzante 22,6 %, siendo España el país con mayor nivel de paro de la eurozona, que en su conjunto se situó en el 10,2%, algo superior al conjunto de la UE. Un paro que afecta gravemente a los jóvenes, a excepción de Austria que se reduce al 7,1% y Holanda con el 8%. Unas cifras que ponen en evidencia la mala gestión española, ya que el paro de los jóvenes alcanza el 48%.

Las elecciones llegan con ese escenario, y con un bajo nivel de confianza hacia la honestidad de los políticos, Así se visualizó en las acampadas de primavera que mandaron un mensaje que, en mi opinión, deberíamos tener presente y que nos tendría que agitar las conciencias, recordándonos que no hemos hecho bien las cosas, y que tenemos la obligación irrenunciable de cambiar las tendencias. ¿O es qué alguien puede estar satisfecho de las actuaciones efectuadas y del modelo de desarrollo aplicado al constatar que vamos camino del 25% de paro?, que los jóvenes sin trabajo llegan al inadmisible 48%; que se destruyen puestos de trabajo por falta de actividad o de crédito; que los salarios medianos se sitúan por debajo de las exigencias de renta disponible de acuerdo con los precios de los bienes indispensables, un hecho que comporta que la edad de emancipación se sitúe por encima de los 30 años, cuando al norte de Europa no supera los 25. ¿Podemos estar satisfechos que se haya gastado por encima de las posibilidades?. Nos hemos endeudado excesivamente con unos créditos que reportan unos intereses que ahogan el presente y que su devolución hipoteca el futuro de las próximas generaciones. Un endeudamiento exagerado tanto a escala particular como en el ámbito público. Hay que recordar que en los presupuestos del la Generalitat de Cataluña del 2011, las únicas partidas que crecen son las correspondientes a los intereses financieros por la Deuda y que el importe de los intereses es superior al presupuesto de algunas consejerías.

La formación política que obtenga el apoyo ciudadano para formar gobierno en las próximas elecciones del 20N, debe tener presente ese escenario, y debería iniciar su andadura en los plazos mínimos para poner fin a la interinidad que desde hace meses está instalado el gobierno español, no así el catalán. Se encontrará, en primer lugar, condicionado por unos mercados financieros que han alcanzado posiciones privilegiadas, como consecuencia, tanto porque los gobiernos han gastado excesivamente en inversiones o actuaciones innecesarias, sin aportación de valor, y decididas sin la trasparencia a la que debe ser sometida la administración publica; como por haber empleado miles de millones en ayudar a las entidades financieras arrastradas por la crisis financiera mundial que estalló en 2007, una ayuda requerida ya que la quiebra de un banco o Caja no es como el de otra empresa, su quiebra afecta seriamente a la sociedad en sentido amplio y a la confianza global sobre el sistema financiero, base de la actividad productiva. Y en segundo lugar también condicionado por una parte de la ciudadanía que no entiende como se ha llegado a un endeudamiento, que origina que algunos paises estén al borde de la suspensión de pagos y necesiten ser rescatados para evitarla. Unos rescates que afectan a todos los países de la Eurozona, en mayor o menor grado, y que obligan a políticas de ajuste presupuestarios que comportan reducción de inversiones, recortes sociales, falta de crédito, más paro y menos renta disponible.

En ese escenario las alternativas son pocas, y las líneas de actuación a nivel del Estado español se conocen: disminuir el volumen de endeudamiento; sustituir la demanda pública por la privada y la interior por la exterior; desarrollar un modelo productivo con bajo apalancamiento, puesto que los bancos requieren años para devolver los créditos al exterior por las serias dificultades de renovación; dar salida a un sector inmobiliario con más de 800.000 viviendas por vender, mientras la emancipación de los jóvenes se convierte en una tarea imposible; desarrollar un modelo industrial ajustado a la economía del conocimiento, es decir que combina industrias intensivas en conocimiento e industrias intensivas en mano de obra; y mejorar la dotación del capital humano para recuperar la ocupabilidad de los parados y garantizar la de los activos. Unas líneas de actuación que deberán desarrollarse paralelamente -a menos que la eurozona se desplome a raíz de los problemas de Grecia y sus implicaciones en el resto de países, (un hecho no probable, ya que todo el mundo tiene mucho en juego, pero no por ello imposible), con una mayor cesión de competencias de los Estados a Bruselas para incrementar la coordinación económica de la Unión, la cual comportaría sustituir la política de los Estados actual por la política de la Unión. Para ello se deberá avanzar en una mayor supervisión de los proyectos de los presupuestos de los Estados miembros, un incremento del control del déficit, y finalmente en una harmonización fiscal.

Por todo ello en los próximos meses el gobierno electo, asumiendo los retos asociados a la actual problemática y sin rehuir de la responsabilidad, debería, a mi entender, sumar esfuerzos, evitar confrontaciones, sin dejar de tomar decisiones, y centrar sus actuaciones por un lado, en mantener las políticas que garanticen la universalidad de la sanidad, la educación, y el poder adquisitivo de las pensiones, y por otro en desplegar su acción de gobierno en tres ejes: el primero es dinamización la económica y la creación de empleo; el segundo incrementar la dotación del capital humano; y el tercero ajustar la administración pública y establecer un nuevo modelo de ordenación territorial y gobierno.

Para la creación de empleo es preciso recuperar la estabilidad económica, efectuando las reformas estructurales precisas tales como ajustar la regulación laboral para facilitar la inclusión de los jóvenes a las empresas, e incentivar el trabajo a tiempo parcial, para repartir el trabajo, y a la vez posibilitar la jubilación no plena, -combinar jubilación y trabajo-, con la finalidad de no perder talento y traspasar conocimiento a los recién incorporados; usar el ICO como banca pública, apoyado por las oficinas de las Cajas intervenidas para posibilitar vehicular la demanda de crédito que no es atendida por la banca privada (un crédito que si crece para las administraciones y decrece para las familias y empresas, las cuales ha disminuido en 36.000 millones en el último año); y establecer mecanismos para que los resultados de investigación desarrollada con recursos públicos lleguen a las empresas, otorgándoles valor diferencial a sus productos y mayor competitividad en los mercados globales.

El segundo eje de actuación encuadrará el incremento de la dotación del capital humano de los activos y parados. Nuevos métodos y procedimientos que afectarán no solamente a formación reglada en las escuelas, institutos y universidades, siendo requerido ajustar el modelo a las exigencias del futuro mercado de trabajo, potenciando la formación profesional, también los centros de trabajo se deberán sumar a ese proceso para hacer compatible trabajo y formación, sin olvidar convertir los periodos de paro en periodos de formación. Es momento de menos inversiones en infraestructuras no básicas y más de inversión en formación y en I+D+i.

En cuanto al tercer eje, las administraciones públicas se verán abocadas a un severo plan de austeridad con la finalidad de controlar eficazmente el gasto, será prioritario eliminar prebendas, duplicidades y niveles. Una reducción que deberá encuadrarse en el marco de la reciente modificación de la Constitución y que afectará por igual a la Administración central del Estado, a las administraciones autonómicas y a las locales. Todo ello planteando y resolviendo con valentía, y sin dilación, el modelo territorial y las trasferencias financieras entre las autonomías, ya que sin una profunda revisión y sin aceptar las realidades plurinacionales, los encajes serán imposibles y las tensiones no cesarán. El nuevo gobierno no puede ignorar ni dilatar el reconocimiento de las nacionalidades que configuran España. El concurso de todos se requiere ahora más que nunca; evitar tensiones territoriales es uno de los retos a asumir sin demagogia por parte del gobierno estatal, y a la vez aceptar e involucrarse en la gobernación del Estado es una responsabilidad a asumir en democracia por las nacionalidades históricas. La clave de todo ello estará en como el gobierno administre su mayoría, y es deseable, y en mi opinión plausible, que la gestione con criterios incluyentes y no excluyentes. Las Circunstancias lo obligan.

Los ciudadanos lo sabemos, “las cosas no van bien”, ya que directa o indirectamente la mayoría sufrimos las consecuencias de la crisis y el desanimo generalizado. El 20N se inicia una nueva etapa en la que gane quien gane, se debe poner fin a la improvisación y la interinidad y trazar con acierto las políticas de futuro. Por ello es momento de ser altamente creativo, de apartar el miedo al error, de huir de los patrones de comportamiento que nos llevan a actuar según las viejas experiencias adquiridas en entornos radicalmente diferentes. Es momento de aceptar y explorar las ideas que antes rechazábamos, ya que ahora pueden ser las ideas claves. La complejidad del entorno requiere pensar, proponer y actuar. Pensar entendiendo la realidad actual pero sin dejar de mirar el futuro; proponer superando los límites individuales, buscando la cooperación y la heterogeneidad; y actuar aplicando determinación, convicción, esfuerzo y talento. Confiemos que el nuevo gobierno lo asuma.

Antoni Garrell i Guiu
31 de octubre de 2011.

Plan Marshall 2

Dimecres, 17/08/2011 (00:00)

dolar-euro-yen.jpg  Si alguna palabra caracteriza la primera quincena de agosto es desconfianza. Desconfianza en el futuro y en los líderes políticos por parte de los ciudadanos, desconfianza de los empresarios en los resultados de sus iniciativas, y desconfianza de los acreedores en que algunos países puedan pagar sus deudas. Sin duda, la confianza es uno de los bienes más preciados y más difícil de conseguir, mientras que la desconfianza surge y se instala con enorme facilidad, desterrarla de la esfera personal requiere grandes dosis de esfuerzo y convicción en las capacidades propias. Hacerla desaparecer de la esfera pública es aún más complejo, ya que se precisa  liderazgo ejercido por personas impregnadas de generosidad, entrega, pasión y con la mirada puesta en el futuro.

Son épocas que exigen grandes esfuerzos colectivos e individuales, y de políticas que estimulen por un igual el crecimiento y la reducción de los gastos, para ello se precisa eliminar lo obsoleto, mediante un proceso permanente de innovación, asumiendo el riesgo innato a la toma de decisión. Un esfuerzo colectivo que ha sobrepasado a las capacidades de cada país, como consecuencia de la moneda única, y que además exige un mayor protagonismo de la U.E., quien debería coordinar y dirigir las políticas económicas  y fiscales de los Estados miembros.

Sabiendo que sin crédito e inversión el cambio de modelo y la construcción de futuro es una misión titánica, los próximos días serán claves para afrontar la viabilidad del futuro colectivo, y del euro como instrumento de progreso. Los mercados, esos entes sin rostro que son capaces de convertir en insolvente cualquier organización solvente, los afrontan con escepticismo y desconfianza, como se evidencia que sólo la intervención del Banco Central Europeo permitió rebajar las primas de riesgo,  rentabilidad bono español del 6,04% al 4,99%. Una desconfianza fundamentada en las escasa capacidad de maniobra de las economías periféricas de la Unión, excesivamente endeudadas, para afrontar por un lado las reformas económicas y políticas requeridas y por otro disponer de recursos, los cuales permitan efectuar las inversiones precisas para fomentar la reactivación y el dinamismo económico.

Para eliminar incertidumbre, tejer confianza, es preciso avanzar en el establecimiento de las bases de una profunda actualización del modelo de toma de decisiones y de gobierno de la eurozona; para ello debe aceptarse las limitaciones francesas y alemanas en cuanto a su capacidad tractora, y los diversos países de la eurozona deben asumir el reto de las reformas requeridas para ajustarse a los nuevos paradigmas y restricciones, las cuales han dejado de ser coyunturales para convertirse en estructurales. La mayoría de los países, analizando su nivel de endeudamiento público y privado,  necesitarán mayores sacrificios y esfuerzos colectivos, y en otros, con altos índices de desempleo, como es el caso de España, es imprescindible facilitar la creación de empleo, ya que sólo generando riqueza y facilitando el emprendimiento podrán devolverse las deudas contraídas.

Invertir para generar riqueza y a la vez devolver las deudas, es el binomio a resolver. Un binomio complejo en las actuales circunstancias, tal como se evidencia con la variación de los índices de crecimiento, en los recortes sociales,  y en las fluctuaciones de las primas de riesgo. La situación es tan difícil que exige a Europa encontrar los recursos requeridos, garantizando su disponibilidad a largo plazo y desarrollar un programa de reformas coordinado y ambicioso que permita su aplicación y distribución a los diversos Estados de la Eurozona. Europa precisa, por qué no reconocerlo, salvando las distancias, un nuevo Plan Marshall, ya que el futuro no se alcanzará, ni será posible, sólo con restricciones y mayores sacrificios; se precisan nuevos recursos para recuperar la senda del crecimiento y enviar los mensajes tranquilizadores a los mercados.

Para responder a la pregunta de  si es  posible un Plan  Marshall II, deben darse respuestas a muchas preguntas del tipo: ¿Cuántos recursos realmente se precisan? ¿Quien debería, o puede, aportar los recursos financieros?, ¿Qué Estado o Estados disponen de los recursos y tienen la voluntad de entender que la crisis de la deuda europea es un reto a superar en beneficio propio?,  ¿Existen líderes europeos con credibilidad y liderazgo para asumir la batalla de la transformación económica, política y social de  la Unión Europea?. Un conjunto de cuestiones que deben considerar la imposibilidad de que ahora, a diferencia de 1947, sean los estadounidenses quien lideren la solución.

Europa debe ser capaz de aportar la solución por sí misma, y mirando a la vez hacia Asia, ya que no se debe ignorar  el papel de China en la economía mundial, la segunda economía mundial con aproximadamente un 12% del PIB mundial,  ni su voluntad de incrementar sus inversiones fuera de sus fronteras en sectores no financieros, en 2009 superaron los 30 mil millones de euros. También debe tomarse en consideración por un lado la gran cantidad de recursos que los Bancos chinos conceden a gobiernos y compañías de países en desarrollo, un volumen que según el periódico The Financial Times, refiriéndose al China Export Import Bank, y al China Development Bank  en 110 mil millones de dólares en 2009 y 2010, una cifra muy superior a la que presta el  Banco Mundial, el cual concedió  alrededor de 100 mil millones de dólares en el periodo comprendido entre junio 2008 y mitad 2010, y por otro que desde 2006  China y la U.E son de forma recíproca el principal socio comercial. Desde aquel año las cifras de negocio no han parado de crecer, en 2010 la Unión Europea siguió siendo el primer socio comercial de China con un volumen de intercambios de 371.000 millones de euros, una cifra que debe encuadrarse en el hecho de que China siguió siendo el mayor exportador mundial, con un superávit comercial, que ascendió de 141.900 millones de euros. Datos que evidencian la  necesidad, para el propio desarrollo de la industria China, que aportó en 2010 el 47% del PIB, de una Europa en crecimiento y con capacidad de importar los productos por ella manufacturados.

Quizás la falta de voluntad política y de liderazgo de la U.E., o los recelos en la cesión de competencias a Bruselas, y la falta de una política exterior comuna, impidan la toma de decisiones. Quizás el nivel de deterioro social aún no exige grandes y nuevas soluciones. Quizás no hayamos aprendido suficientemente de la historia. Pero a pesar de todos los quizás, y aceptando que el futuro puede ser el sueño que colectivamente queramos hacer realidad,  no deberíamos menospreciar  la capacidad de una Europa más fuerte con una política económica, fiscal y de proyección mundial única. Una nueva refundación de la Unión que es inaplazable, y que debería ser articulada mediante un nuevo gran proyecto Marshall II. Un proyecto que requiere el compromiso y la implicación de China, no en vano está llamada a ser la potencia de referencia mundial del siglo XXI.


Antoni Garrell i Guiu

15 de agosto de 2011

Escrit i publicat per sugerencia del periodista Ismael Garcia d’Ecomia Digital

Temps preterits i esdevenidor

Dissabte, 04/06/2011 (19:02)

azana.jpgDemà diumenge es celebrem les eleccions generals a Portugal, unes eleccions marcades per un rescat xifrat en 78.000 milions d’euros. Un préstec que obligarà al nou govern a un control estricte de la despesa i a enormes sacrificis als ciutadans. Uns esforços magnificats per no haver adoptar mesures quan eren requerides.

Pensar en les eleccions i en la necessitat de prendre decisions, em porta a la memòria una intervenció del 1932 de José Ortega i Gasset en les Cortes Constituyentes, on manifestà  que sempre “arriba el moment precís en que cal trencar el silenci“, i reflexionà sobre la necessitat de posicionar-se, de prendre decisions i d’actuar coherentment. Ignorar-ho i no identificar aquests moments, seguint actuant com si res canvies, comporta  que els fets es desboquin i que finalment altres directament o indirectament prenguin les  decisions agafant el protagonisme del nostre destí. Aquest és un fet prou conegut per tots nosaltres en els darrers anys; primer menysvalorarem les senyals de l’horitzó en quant als riscos del model econòmic fonamentat en un endeutament excessiu; desprès menysteníem els problemes dels fracàs escolar i la manca de treballs qualificats; posteriorment quan el món es submergia en una crisi financera global alguns presumíem de la solidesa dels nostre sistema financer i seguien actuant com si el país no necessites reformes estructurals en la línia adoptada pels països europeus capdavanters, tant en generació de valor, com en protecció i desenvolupament social. Finalment mentre el país s’abocava a una taxa d’atur inacceptable i in-assumible, els agents econòmics i socials allargaven les negociacions mentre el govern expectant esperava el desenllaç, esgotant uns mesos valuosos.

La manca de presa de decisions, i la por en un esdevenidor sense els privilegis i el confort del passat han cultivat la inacció. Qualsevol decisió genera un corrent d’opinió que, amb un excés de crítica no raonada, condiciona les actuacions i frena la iniciativa. Una actitud pròpia de qui es nega a acceptar que l’entorn ha canviat substancialment, cal acceptar-ho i capgirar la situació. Caldria reconèixer que els pressupostos de la Generalitat són un exercici d’assumpció de responsabilitat, de no defugir de la responsabilitat de frenar el deteriorament en que ens trobem. Com també caldria acceptar que la llibertat d’uns acaba on comença la dels altres, que la necessitat de protegir els drets fonamentals i la seguretat ciutadana s’ha de fer sense exclusions, i que en democràcia, en la tasca de garantir la llibertat col·lectiva, la policia desenvolupa un paper fonamental. Negar sistemàticament la credibilitat dels responsables polítics de la mateixa, sense contrastar les informacions,  no sols no és democràtic, és caure en la demagògia i el populisme, accions que a la llarga minven la qualitat democràtica i incrementen la desafectació.

Caldria entendre que els canvis que s’han produït són enormes i que cal re-dissenyar la quotidianitat, defugint de l’ immobilisme i de solucions o anàlisis fonamentats en temps preterits que no tornaran. Cal aprendre les lliçons de la historia i no cometre un i altre cop els errors del passat entenent i aplicant el que afirmà en seu parlamentaria Manuel Azaña el 1932: “hem de fugir de l’error invers, que és el de mantenir en el patrimoni polític actual, en les idees i en els impulsos motors de les nostres polítiques, valors esgotats, barreres procedents de recintes per on la història va transità però per on no tornarà a passar mai“.

Antoni Garrell i Guiu
4 de juny de 2011

Publicat al diari electrónic e-noticies.cat (un click aquí)

Indignats o compromesos?

Dilluns, 30/05/2011 (18:43)

indignats1.jpgÉs divendres dia 27, al llevar-me he escoltat per la ràdio que els mossos i els serveis de neteja de l’Ajuntament de Barcelona estaven actuant a la Plaça de Catalunya, quelcom semblant passava a Lleida. La notícia m’ha portat a  recordar que ahir al vespre, quan sortia de la feina, vaig atansar-m’hi. Va ser un impuls originat arran de la meva conversa, un parell d’hores abans, amb un alumne de l’Escola Superior de Disseny ESDi  que arribava de la Plaça de Catalunya i que es podria sintetitzar en una frase. Va dir-me amb convicció:  “els nostres somnis de progrés no són utopies”, al que jo li vaig contestar: “i si ho fóssim haurien de fer-se realitat”, ja que el progrés sols s’assoleix afrontant l’horitzó amb el comprimís, l’ambició, i la determinació de tots, i expressant amb valentia i respecte les opinions; unes opinions a tenir en molta consideració quant són l’expressió dels joves, ja que ells són el futur.

Un cop arribat a la Plaça, vaig dirigir-me cap al centre, he de confessar que em va sorprendre, tant el increment de “precàries infraestructures” que s’havia produït des de la setmana passada, com el deteriorament accelerat de les condicions de salubritat i d’higiene, però a la vegada, si bé era menor el nombre de participants, els joves asseguts al mig de la plaça mantenien la mirada carregada, per un igual, d’il·lusions i de preocupació enfront d’una societat que no els hi atorga les possibilitats de desplegar el seu potencial i traçar el seu propi camí. Es notava els dies transcorreguts i s’identificava aquelles persones que havien convertit la indignació en compromís. Com bé m’havia explicat, un parell de dies abans, la mestra catalana de llengües estrangeres  Laura Martínez,  es veia amb facilitat la gent que portava dies allà, “debatin, cooperant, cuinant, dormint i compartint lectures, acompanyats per petits grups, que ocupaven àrees perifèriques de la Plaça, que s’havien apropat per passar una estona bevent cervesa i fumant porros”.

Vaig tornar cap a casa pensant que la concentració s’estava allargant massa, ja que la força dels primers dies s’estava diluint i l’ecosistema deteriorant, que fora bo que trobessin altres formes de donar continuïtat als seus missatges i pacífiques actuacions,  ja que no es pot perdre el missatge que traspua de l’observació d’aquests joves compromesos, -dels asseguts al mig de la Plaça i dels qui des dels diferents racons es cuiden de prestar assistència sanitària o cuidar dels serveis associats a la concentració. Un missatge que remou les consciencies i ens recorda que no s’han fet bé les coses, que és inadmissible que un 40% dels joves estigui sense feina; que l’edat d’emancipació es situï per sobre dels 30 anys quan al nord d’Europa es produeix sobre els 25; que els hagin fet creure que la bombolla de felicitat en que vivien no era un miratge; que els salaris mitjos es situïn per sota de les exigències de renda disponible d’acord als preus dels bens indispensables; que s’hagi gastat per sobre les possibilitats i que ens hem endeutant excessivament amb uns crèdits que originen que els interessos ofeguen el present, i la seva devolució hipoteca el futur; i que una part dels politics continuí amb les prebendes, com si la crisi no existís. Un conjunt de fets coneguts però que era més còmode, tancats en l’egoisme, ignorar-los i mirar cap un altra costat.

Desprès dels aldarulls d’aquest matí, sembla que la “normalitat” ha tornat a la Plaça Catalunya, el que ha passat avui hauria d’esser un toc d’atenció, no s’hauria de permetre que l’energia positiva que mou els joves aplegats en les places del país es dilueixi o es converteixi en negativa. Caldria que els indignats, que han esdevingut compromesos, siguin capaços d’elaborar un manifest conjunt que incorpori punts concrets i que mantinguin la pressió des de la raó i la no violència. Un manifest amb propostes argumentades  i enquadrades en un context global i interdepenent, entenent, per exemple, que  la taxa Tobin, que grava les transferències internacionals, sols es pot aplicar a escala global, ja que si ho fes un sols país l’únic que s’aconseguiria és que els recursos no anessin cap aquell país, o que reclamar menys poder del BCE és el mateix que dir adéu a l’euro, precisament la moneda que ens dona estabilitat. També que les propostes no poden menystenir les minories i les nacionalitats, com fora el cas de disposar d’una circumscripció electoral única, ja que sols atorgaria més poder a les grans ciutats; que exigí el dret d’habitatge sols serà efectiu si els preus baixen, i que per fer-ho cal facilitar  la sortida, a preus no especulatius,  dels estocs de pisos propietats de bancs i caixes, tot comprenent que la fallida dels bancs sols estrangularia encara més l’activitat de les empreses, que generen els llocs de treball, i s’esvairien els estalvis dels milions d’estalviadors. Un manifest que ha d’esser rebut amb positivitat pels responsables de les organitzacions polítiques, socials i empresarials, que han de possibilitar que aquest cabdal de voluntat de canviar les coses sigui el punt on recolzar la palanca que ha de possibilitar sortir de la situació de crisi.

Com recentment em recordava un bon amic “no ens podem permetre que els politics es dediquin a desacreditar-se, ni que els ciutadans veiem sols drets i no responsabilitats, o que ens importi més l’ego que la col·lectivitat”, ara és moment de sumar seny, experiència i rauxa, és moment per assumir, des de la prudència, el talent, la força i la creativitat les transformacions requerides,  recordant que no hi castell inexpugnable, i que les utopies d’avui esdevenen realitats en l’esdevenidor.

Antoni Garrell i Guiu
27-maig-2011

Publicat a el diari: elsingulardigital.cat (clic aquí)

Hem gastat més del que podíem

Dilluns, 16/05/2011 (01:00)

demasidado-gasto.jpgAquesta darrera setmana ha estat complexa per aquells que se’ns fa difícil ignorar les senyals en l’horitzó. Els informes i les noticies relatives al nostre entorn no criden pas a l’optimisme, especialment si considerem les fonts i la seva capacitat d’encert, i recordem que tard o d’hora les coses acaben passant si es menyspreen, ometen o ignoren els avisos.

És ben cert que en els darrers mesos els mercats financers han evidenciat que la situació espanyola es distanciava de la portuguesa, grega i irlandesa. El propi Jean-Claude Trichet ho afirmava aquesta setmana al reconèixer que la credibilitat internacional d’Espanya ha millorat mercès als ajustos efectuats; tot recordant que encara hi ha pendents importants reformes estructurals. Aquest fet no amaga que la taxa d’inflació interanual ha assolit el 3,8% a l’abril, quelcom que ens fa menys competitius, i em recorda que, des de la creació de la unió monetària, el increment de preus a Espanya respecte a Alemanya s’apropi al 20%. Una pèrdua significativa de competitivitat on no si val l’excusa del increment dels preus de l’energia o de les matèries primeres, ja que en origen són per a tots iguals. Ni tampoc pot amagar que el PIB espanyol no creix amb la força requerida per generar ocupació, ni que les prediccions de Brussel·les el situen en un baix 0,8% per enguany (la meitat de mitjana de la zona euro) i en un 1,5% pel 2012, xifres molt per sota de les previsions del govern de l’Estat i que avalen les afirmacions de que les taxes d’atur seguiran per sobre del 20%, el que obligarà a més sacrificis per poder complir els ineludibles objectius de dèficit. Uns sacrificis que exigeixen buscar l’equilibri entre les despeses per mantenir el present i les inversions per conquerir el futur.

Quant al present, esdevé necessari retallar les despeses; superar les barreres que possibilitin guanyar competitivitat i generar llocs de treball; facilitar l’aflorament de l’economia submergida, probablement d’enorme volum, ja que sols així s’explica que amb un 20% d’atur no tinguem conflicte social; i disposar de models productius  capaços ajustar-se amb rapidesa a les realitats canviants del mercat mercès a ser flexibles, i assumir la corresponsabilitat al vincular, el progrés professional a la productivitat, el compromís i l’aportació als resultats. En aquest context, cal considerar les afirmacions del Sr. Gónzález Páramo, membre del comitè executiu del BCE, que afirma que el mercat laboral espanyol és el “més ineficient e injust d’Occident”.

Quant al futur, hem de tenir present la importància de l’Educació, la formació, i la col·laboració universitat empresa, però també que és precís un recolzament decidit per guanyar pes industrial, disposant d’una industria clarament orientada a l’exportació. Es pot afirmar, apropiant-nos de les paraules d’un bon amic industrial, que competint en un mon global, sols és la industra qui pot crear ocupació de forma significativa.

Present i futur ha esdevingut una equació de difícil solució, és cert que les politiques d’austeritat perjudiquen la recuperación económica, i que es requereix més despesa pública, especialment per ajudar a crear llocs de treball. Però també és cert que venim d’uns anys que tots hem viscut per sobre de les nostres possibilitats, emprant l’estalvi d’altres països, i que tenim un excés d’endeutament, uns 300.000 milions d’euros en opinió del Banc de Santander. Ara no hi ha alternativa, hem gastat més del que podíem, és hora de pagar els deutes, és hora d’estalviar i treballar més, cadascu d’acord a les seves posibilitats i fuguint de l’injustia d’incrementar l’esforç dels més febles.

Amb aquests escenaris sols amb sacrifici, esforç, talent i imaginació el progrés és factible i s’allunyarà la realitat esclavitzant. Per aquest motiu soc incapaç de comprendre les polèmiques aferrades en l’egoisme, inclús les pròpies de les campanyes electorals, ni de comprendre a aquells que per dibuixar el camí deprecien les hipòtesis de futur que presenten els experts, i tampoc a aquells altres que volen donar solucions pretèrites al problemes nous. S’ha d’acceptar que cal anticipar-se amb valentia i fugir de les propostes de tots aquells que segueixen actuant creien que el riu tornarà a la mateixa llera.

Antoni Garrell i Guiu
15 de maig de 2011.

Publicat al diari digital el singulardigital.cat el dia 16 de maig de 2011, accés aquí

 

Equilibri present i futur

Dilluns, 02/05/2011 (16:06)

past-present-future.jpgLes darreres setmanes el preu del diner s’ha  incrementat significativament, l’euribor ha superat el 2%, i alguns analistes indiquen que pot sobrepassar el 2,75% a finals del 2011. El motiu no és altre que controlar la inflació en els països europeus que han recuperat o augmentant els nivells de producció d’abans de la crisi. Un encariment del diner que frenarà en part la inflació, però alentirà el creixement econòmic, perjudicant les previsions de creixement i de retruc la creació d’ocupació. Un fet indispensable a l’Estat al contemplar els 4,9 milions  d’aturats  (727 mil a Catalunya). Un nombre d’aturats que no para de créixer i que és inacceptable per qualsevol economia compromesa amb el progrés i la cohesió social. La magnitud de l´atur espanyol es percep amb  major claredat al considerar que Alemanya, amb una població que duplica l’espanyola, el nombre d’aturats no arriba als 3 milions, taxa del 7,1%, gairebé un terç de l’espanyola.

La manca de capacitat per capgirar la situació resideix en gran part en creure que els problemes són conjunturals, quan en gran part són estructurals. El progrés té que recolzar-se  en pilars sòlids, sobre una forta industria altament competitiva i amb gran capacitat exportadora, mercès a uns alts índex de productivitat, a un alt nivell d’innovació, a una bona xarxa d’empreses de serveis avançats, i a uns marcs reguladors que facilitin l’emprenedoria i l’ajustament a les situacions canviants.

Un d’aquests pilars quant al desenvolupament social i econòmic, és l’energia ja que permet assolir alts nivells de productivitat, facilita la mobilitat; atorga habitabilitat; i marca diferències fonamentals entre els que la tenen garantida i accessible, i aquells que tenen dificultats per accedir-hi. Cal tractar-la com un recurs estratègic que obliga a accelerar els debats, tenint present  la problemàtica del gasos d’efecte hivernacle. Actuar per disposar d’energia amb garantia de continuïtat  i a preus accessibles esdevé una de les exigències indefugibles.

Certament no podem oblidar que a Europa gairebé un terç de l’energia elèctrica es produeix en reactors nuclears. Un sistema de generació que és extremadament segur, quan les centrals estan ben dissenyades, construïdes i operades, i es renuncia a prolongar la vida d’aquelles construïdes amb tecnologia obsoleta, però que utilitza un combustible que produeixen enormes danys en cas d’accident.  Els recents episodis a Japó ens ho recorden i augmenten les pors al conèixer episodis com el del dijous passat a ASCO, on es produí  un abocament d’uns 25 metres cúbics d’aigua contaminada al interior de la central.

Actuar i posar les bases per garantir l’energia del futur és un debat d’avui molt dificultat per la problemàtica de l’energia nuclear, però fundamentalment pel elevat nombre de problemes que avui s’afronten i els canvis dels equilibris i fluxos mundials. Un conjut de problemes que a casa nostra s’incrementent per la manca de recursos i la voluntat de prioritzar el present enfront el futur. Un pacte impossible però imprescindible.

Construir el futur, posant les bases solides pel desenvolupament, obliga a acceptar que el passat no tornarà. Afrontar-ho exigeix la valentia dels governants per explicar amb claredat els problemes, exposar les solucions i traçar el cami amb lideratge. Però també requereix la voluntat de tots i cadascun de nosaltres d’acceptar que gaudir del present no garanteix el futur, i que sense sacrifici  i esforços el futur mai serà millor que el present.

Buscar l’equilibri present i futur és ara imprescindible, però hom té la impressió que arreu de l’Estat l’equilibri és asimètric i l’egoisme del present ens fa perdre d’il·lusió amb el futur.

Antoni Garrell i Guiu
30 d’abril de 2011

Impulsar el creixement, articular la B30

Dissabte, 23/04/2011 (12:00)

b30.jpgAmb les notícies de les darreres setmanes que no criden a l’optimisme i frenen la iniciativa, a nivell individual i col·lectiu, he llegit aquest dies el document “España en la era de la innovación”, editat per la “Fundación de las Cajas de Ahorros”. És un document que permet redescobrir les raons de perquè Espanya afronta la crisi amb debilitat. I el que és més important: algunes de les raons per les quals ens costarà recuperar el ritme del creixement i la generació d’ocupació. Un informe que, enquadrat en l’anàlisi de les polítiques pressupostàries, permet afirmar que no estem fent bé els deures per sortir millor de la crisi.

En efecte, el document explica que si bé l’R+D se situà en el 1,35% del PIB en 2008, encara estem molt llum de la mitjana Europea, que és del 1,85%. També explica la distància existent entre la universitat i l’empresa, en indicar que menys del 30% dels que generen avenços importants s’apropen a la universitat per desenvolupar les seves patents. A Europa, el percentatge supera el 40%. És un important escull si considerem que sols el 45% de la R+D+i de l’Estat és finançada per les empreses, mentre que en el conjunt de la UE s’assoleix el 66%, i que sols 2,5 investigadors de cada mil treballen a la empresa privada quan a la UE són 3,9 per mil.

Haurem d’esperar per conèixer els resultats del 2010. Però si coneixem les dades del INE del 2009, que indiquen que per primera vegada des de 1994 la inversió en R+D ha disminuït,  igual que el nombre de investigadors. I només Navarra, La Rioja i Aragó les varen augmentar.  També les empreses van aplicar un decrement del 6,3% en les despeses en R+D+i. Una tendència negativa recollida també en els pressupostos generals de l’Estat del 2010, que disminuïren en 5,5 punts la despesa en R+D. I empitjora aquest any ja que disminueixen en un 7,38%, situant-se en imports similars a l’any 2007. Certament, és un fet d’enorme influència per a l’esdevenidor com va denunciar, a mitjans de febrer, la “Confederación de Sociedades Científicas de España”.

Aquesta reducció pressupostària ens aparta de la societat i l’economia del coneixement. També ens allunya de països com Alemanya que, malgrat les retallades que ha efectuat, ha incrementat el pressupost en recerca en un 7%, o països com Suècia, Dinamarca i Finlàndia que la mantenen al voltant del 3%. Són decisions polítiques del govern de l’Estat que ens distancien del països més avançats i del camí del progrés.

És ben cert que en els darrers anys es va fer un esforç important en prioritzar el R+D+i, certificat en que Espanya se situés a la novena posició en el ranking de producció científica mundial. Però de poc ens serveix ocupar aquesta posició si no som capaços de convertir el progrés científic en llocs de treball i creixement econòmic. Ho demostra que presentem 33,4 patents EPO (European Patent Office) per milió d’habitants, xifra llunyana de les més de 700 del Regne Unit o de les més de 300 d’Alemanya. La feblesa de l’esperit emprenedor, l’absència de polítiques realment engrescadores en la creació d’empreses, i la manca de continuïtat entre el mon científic i tecnològic amb el món empresarial són problemes crònics a resoldre.

Cal, doncs -trencant fórmules obsoletes i actituds endogàmiques-, solucionar aquests aspectes cabdals per poder competir en l’economia globalitzada, que fonamenta la seva competitivitat en un model altament competitiu i intensiu en coneixement. Un model on Espanya té encara un llarg camí per recórrer ja que, a la baixa col·laboració de les universitats i els centres de recerca amb les empreses, se suma que el nostre teixit productiu no és d’alta intensitat en contingut tecnològic. Un fet inqüestionable si es considera que sols el 5% del valor afegit brut és generat per empreses d’alta tecnologia, o de tecnologia mitja-alta.

Les coses no s’han fet bé. Per afirmar-ho sols cal considerar l’elevada taxa d’atur 20,5% (mitjana de la UE 9,5%), o que un 43,5% (20,4% de mitjana europea) dels joves de menys de 25 anys estan aturats. Cal rectificar. I podem fer-ho perquè tenim un bon potencial i enormes oportunitats de millora. Però per fer-ho cal exportar més, ser més productius i posar èmfasi en la innovació. Per assolir-ho, cal treballar en la línia establerta l’any passat a l’Estratègia Estatal de Innovació, també coneguda per E2i, que persegueix situar la transferència de coneixement com a element central de les actuacions per possibilitar que els avenços científics i tecnològics arribin al sistema productiu. I, a partir d’aquí, impulsar el canvi del model productiu actual dotant-lo de més capacitat competitiva.

Hem d’eliminar els tòpics relatius a que la recerca -a les universitaris i centres de investigació- està impregnada d’una cultura burocràtica, sense motivació per l’excel·lència i la cooperació, i acceptar que és imprescindible la cooperació estreta i continuada del mon científic i l’empresa. És en aquest context que caldria analitzar i, des de el meu posicionament, recolzar amb entusiasme i generositat el projecte de la B-30 que, des de fa uns mesos, s’impulsa des del consistori, presidit per l’alcalde Bustos, de la ciutat de Sabadell. És un projecte que agrupa més de 20 municipis amb la voluntat de definir, desenvolupar i executar una estratègia conjunta de col·laboració entre Universitats, centres de recerca, empreses, organitzacions socials, sindicals i administracions.

La capacitat exportadora i de generació de riquesa d’aquesta àrea és notòria (sols cal analitzar la seva contribució a les exportacions i al PIB a nivell de l’Estat -més del 4%-). Però el que és encara més important és que disposa de les bases requerides per continuar sent capdavantera i esdevenir una zona d’innovació i generació de valor referencial a nivell mundial. Tant sols cal fer efectiva la cooperació i coordinació requerida tot implementant el model de governança escaient.

La potencialitat d’aquesta zona ja va ser explicitada al 2002, en un estudi efectuat pel Cercle per al  Coneixement, que analitzava les comunicacions relatives a persones, mercaderies i dades, la capacitat demogràfica i de formació dels seus ciutadans, els parcs tecnològics, les universitats i empreses implantades, i els instituts de recerca que al llarg d’aquest espai desenvolupen la seva activitat. I eren realitats que conduirien a que al 2003, des de la Generalitat, es definís el projecte MEDARC Catalonia presentat per Artur Mas, llavors conseller en cap, tot afirmant la voluntat de desenvolupar-lo a la següent legislatura. El projecte, que no fou assumit pel govern del President Maragall, situava com a element nuclear del Corredor Mediterrani del Coneixement els municipis de la B30.

La bonança econòmica que es visualitzava al 2004, i el miratge de la riquesa fictícia, avalada per l’alta taxa de generació d’ocupació, amagaren la feblesa del model de creixement, i no generaren les condicions per convertir el projecte en realitat. Ara les condicions són unes altres, i l’enorme potencial dels 20 municipis és una de les palanques bàsiques per construir el futur generant empreses, creant ocupació i convertir el progrés científic en PIB. No s’hauria de permetre que la iniciativa -ara amb nou impuls- es freni. Tenim uns antecedents que hauríem d’aprofitar ja que poden ajudar a minimitzar els temps, i construir de nou, aprenent de les iniciatives precedents desenvolupades amb èxit o d’aquelles que no l’assoliren.

És hora de sumar, d’enfortir-nos col·lectivament i progressar cap a un model de creació d’ocupació i riquesa sòlid i robust. Per aquest motiu, donar suport al projecte de la B-30 esdevé una obligació indefugible ja que mira el futur recolzant-se i potenciant el present. 


Antoni Garrell i Guiu
16 d’abril de 2011.  

Publicat al diari elsingulardigital.cat a la secció tribuna (per accedir-hi fer un clic aquí)

Crisis y proceso creativo

Dimarts, 19/04/2011 (13:39)

lamparaLas exigencias surgidas de las crisis económicas son múltiples y crecientes, manifestándose con fuerza cuando se constata la disponibilidad de menos recursos como consecuencia de la pérdida del ritmo de crecimiento económico, las restricciones crediticias que condicionan las actividades, y los elevados costes de las materias primas y de la energía. Recortar los gastos o recursos consumidos en toda actividad  es imprescindible, tanto para preservar el presente como para garantizar el futuro. La disminución de recursos comportar la necesidad de hacer más con menos, lo cual quiere decir buscar la eficiencia, dejar de hacer las cosas que no son requeridas, emplear  al máximo las infraestructuras disponibles, rediseñar los productos y servicios surgidos de nuestra actividad, cambiar los procesos y métodos que rigen las actividades. Son momentos que exigen alcanzar aceleradamente la eficiencia, superarse a si mismo, no ignorar las señales de los desafíos embrionarios, ya que es preciso anticiparse a los mismos. Las exigencias sobre los cambios son tan notorias que la necesidad de reinventar lo cotidiano se convierte en una responsabilidad ineludible.

La sociedad necesita nuevos productos acordes con la disminución de los recursos disponibles, las empresas necesitan competir diferenciándose de la competencia, y a la vez ser más competitivos. En este contexto, la responsabilidad del diseño crece de forma directamente proporcional a las dificultades, y es en el diseño donde reside  en gran medida la capacidad transformadora de la creación humana.

Es precisamente la capacidad creativa -enraizada en la capacidad humana de observar, analizar y tomar decisiones-, la que permite aportar nuevas soluciones a los problemas existentes o, aún mejor, evitar que surjan los problemas, anticipándonos a los mismos. Sin duda, el proceso creativo entendido como la capacidad de modificar la realidad aportando las soluciones óptimas a los problemas concretos, es una capacidad humana que se desarrolla en un entorno de máxima complejidad, ya que exige tratar paralelamente aspectos ambientales, económicos, sociales, productivos, antropológicos, de sostenibilidad, etc.; una actividad compleja que exige que el proceso creativo sea tratado como el resultado de la aplicación sistemática de una metodología y de una planificación que, sin coartar la libertad de creación, permita  el surgimiento de cosas inexistentes que, ajustándose a los requisitos funcionales, incorporan simbióticamente los aspectos formales, estructurales y estéticos, con los valores asociados a los entornes socioculturales de los usuarios.

Conseguir crear productos ex novo requiere, por un lado, que los diseñadores hayan adquirido las capacidades que les permitan superar las barreras externas, ya sean aquellas propias del entorno cultural, ambiental, productivo y económico, y internas o psíquicas, aquellas que surgen de la inseguridad por la falta de conocimientos y habilidades, o de los hábitos adquiridos. Por otro lado, los diseñadores deben conocer las técnicas y conocimientos asociados al proceso creativo, que debe iniciarse con el estudio de los fenómenos o problemas mediante la observación plena, usando la totalidad de los sentidos. Fruto de esa observación sistemática, mediante el proceso deductivo,  se podrán identificar los principios y leyes que rigen el fenómeno o problema estudiado a partir de las cuales se podrá proponer la solución óptima.

Superar las barreras, internas y externas, y dominar la metodología permite a los diseñadores, trabajando en equipos heterogéneos y multidisciplinarios, superar los problemas asociados a las técnicas comunicativas, compositivas, cromáticas, de análisis, de evaluación, de reciclaje y de dotación de una nueva vida al producto creado. Un proceso mental complejo que requiere gran capacidad de abstracción y de inhibición a los estímulos sensoriales  generadores de filtros distorsionadores. Pero por complejo que sea el trabajo creativo, suele manifestarse con mayor intensidad cuando surge  la necesidad de superar dificultades de todo tipo, ya sea las que  provienen del entorno cambiante, de los mercados altamente competitivos, globales y sin regularizar, o por la escasez incremental de recursos.

Siendo notoria y evidente la capacidad trasformadora del proceso creativo, es el momento de exprimir nuestra capacidad de invención e innovación, ya que como diría Einstein, el momento exige hacer las cosas de diferente manera, puesto que si las queremos hacer igual no saldremos del túnel.

Antoni Garrell Guiu
10 de abril de 2011. 

Publicat a www.esdi.es  accés al article a la web

Fer més amb menys

Dissabte, 16/04/2011 (23:31)

perdre-grassa.jpgEl passat divendres, en una reunió d’avaluació d’una empresa logística, l’enginyer i membre de la comissió universitat-empresa de l’ESDi Josep Pallarés, especialista en organització i innovació, va afirmar “cal perdre greix per preservar la musculatura“. L’afirmació l’enquadrava en la necessitat de preservar el talent, especialment en èpoques de crisi, i deixar de fer aquelles coses obsoletes, innecessàries o inadequades que no aporten valor i  per contrari llastren els resultats. L’afirmació va anar seguida, recordant a Einstein, que en èpoques complexes és un bon moment per canviar les coses, ja que la creativitat sorgeix de la necessitat de fer més amb menys, de superar-se a si mateix, d’identificar solucions als desafiament nous que requereixin noves solucions.

Les afirmacions d’en Josep Pallarés ens va permetre un enriquidor debat sobre com reduir despeses sense perdre activitat. Certament en situacions de crisi l’estratègia més senzilla és disminuir l’activitat i els serveis prestats. Una disminució que s’associa a retallar les despeses i congelar les inversions. Actuar d’aquesta manera de ben segur que no és la millor solució, ja que disminuir l’activitat al minvar els recursos no comporta un increment de productivitat, i incrementar-la és una exigència inexcusable, especialment si es considera la malversació abusiva, en la utilització de recursos, que ha caracteritzat els darrers anys, i ens han portat a la situació actual.

Avui les retallades en les despeses aplicades a l’activitat productiva pública o privada són indispensables, ja que no es pot  ignorar que disposem de molts menys recursos per la pèrdua del ritme de creixement econòmic, les restriccions creditícies que condicionen les activitats de les empreses, i la caiguda en picat dels ingressos de les Administracions al disminuir les rentes del treball en que es recolza en gran part la càrrega impositiva a Espanya.

Retallar és imprescindible per preservar el present i garantir el futur, però la disminució de recursos haurà de comportar l’assumpció de fer més amb menys, la qual cosa vol dir buscar l’eficiència, deixar de fer les coses que no són requerides, emprar al màxim les infraestructures disponibles, ajustar-se als cicles variants de la demanada, renunciar a privilegis insuportables fonamentats en la inactivitat dels altres.

Renunciar a exprimir la nostra capacitat d’invenció i innovació ens porta sols al desànim i a la protesta immobilitzadora. És l’hora con diria Einstein de fer les coses de diferent manera, ja que si les volem fer igual no sortirem del túnel.

Antoni Garrell i Guiu
16 d’abril de 2011

Publicat a e-noticies.cat, accedir aquí,   simultàniament a asabadell, per accedir-hi fer un clic aqui

La taxa d’atur exigeix nou lideratge

Dilluns, 04/04/2011 (11:45)

zapatero-sale-del-salon-de-plenos.jpgLes dades publicades en els últims mesos evidenciaven que una sèrie de països europeus estaven assolint índexs de creixement, els quals possibilitaven incrementar l’ocupació, o com a mínim no destruïen llocs de treball. Conseqüentment no és d’estranyar que les previsions que indicaven que en el segon trimestre la taxa d’atur es situaria per sota del 10% hagin esdevingut realitat. Les darreres dades d’Euroestat situen la taxa d’atur de la Zona Euro en el 9,9%, i la de la Unió Europea en el 9,5%.  En contraposició al creixement de l’ocupació o al manteniment de llocs de treball, en la majoria de països europeus, l’atur a l’Estat espanyol ha tornat a créixer al febrer, arribant al 20,5%. Espanya continua encapçalant una llista que tanquen els Països Baixos amb un petit 4,3%, precedida per Luxemburg amb un 4,5% d’aturats, i en la qual països amb serioses dificultats, com Grècia,  es situen en un 14,1%. Unes taxes d’atur espanyoles que no milloraran a curt termini, si considerem les previsions del Banc d’Espanya relatives al creixement del 2011, i les dels analistes de la Fundación de Cajas de Ahorro, que indiquen que la taxa d’atur al 2012 es mantindrà entorn al 20,5%, si bé el PIB creixerà un 1,4% no serà suficient per generar ocupació. Unes afirmacions que es matisen a l’ indicar que la situació es podria capgirar, quant a generació de llocs de treball, si s’aborda amb profunditat una reforma seriosa de la negociació col·lectiva.

Els increments de les taxes d’atur a Espanya en períodes de recessió, superant la mitjana de la Unió, ha estat una constant des de la crisi del petroli de 1973. Aquest és que reflexa tot el seu dramatisme si considerem addicionalment que la taxa d’atur dels joves de menys de 25 anys arriba al 43,5%, doblant la mitjana de la UE que és del 20,4%,  situant-se molt lluny de taxa d’Alemanya que és del 7,9%, i a la vegada recordem que des de l’ inici de la crisi, a més de l’ important nombre d’autònoms que han cessat en la seva activitat, hi ha unes 200.000 empreses menys inscrites a la Seguritat Social. Un conjunt de fets que evidencia que una gran part del problema resideix en el nostre model econòmic i laboral, per tant, no sols són les circumstàncies adverses les causants dels problemes.

La taxa d’atur espanyola ens obliga a acceptar que la prioritat fonamental és crear els entorns facilitadors, procurant que les empreses existents i les de nova creació generin llocs de treball. Una prioritat que cal anteposar-la a altres que per si soles impedeixen el creixement, i posen en perill l’equilibri social. Per fer-ho, tot disminuint els tràmits administratius que dificulten la creació d’empreses, cal eliminar els components que ens condueixin a què l’ajust recaigui en la destrucció de llocs de treball i d’empreses, en lloc de fer-ho recaure, com en altres països que minimitzen la seva destrucció, en els costos productius en general, en les hores treballades i els costos salarials. Urgeix analitzar i seguir les ensenyances, encara que comporti canvis culturals, d’aquells països europeus que eviten que la taxa d’atur esdevinguin un escull que mina l’autoestima, qüestiona l’estat del benestar, hipoteca el futur, i impedeix el desenvolupament autònom  dels joves.

En aquest context cal acceptar que tots els models productius estan en constant transformació, i que sectors impulsors de progrés i ocupació són reemplaçats per altres, si bé un dels requisits que es manté invariable és mirar al món com un mercat al nostre abasts, si s’aporta els productes que requereix i s’adopten actituds i models altament competitius que permeten d’accedir-hi. Conseqüentment per créixer és requerit disposar d’un teixit industrial competitiu amb capacitat d’exportar i generar ocupació. Ésser competitiu comporta disposar de productes diferencials, sorgits d’organitzacions altament productives, és a dir aquelles capaces d’absorbir, amb increments de la productivitat, el requerit augment salarial, el qual ens ha d’apropar als salaris dels països europeus capdavanters. Amb aquesta exigència, vincular els ajustos salarials a la productivitat objectiva de cada empresa i sector, en contrapunt a la inflació, esdevé un cami indefugible.

Si bé s’han efectuat importants ajustos, és obvi que no es genera ocupació, i que la confiança dels ciutadans en el govern presidit per Rodriguez Zapatero és mínima. L’anunci que avui ha efectuat el president, relatiu a la seva renúncia a presentar-se a un tercer mandat, elimina incerteses però no comporta, en cap cas, canvis significatius que permetin capgirar la situació en els propers mesos, tot despertant il·lusions i generant confiança. Reconeixent la determinació del President espanyol en les mesures que finalment ha adoptat, cal acceptar que el canvi de lideratge esdevé imprescindible.

Sense avançar les eleccions generals, que sols dificultarien encara més el lent camí cap a la recuperació, i deixant que la democràcia interna del PSOE elegeixi qui encapçali les llistes a les generals del 2012, caldria que un nou president sorgit de les files socialistes, que no actuï en contra de les seves promeses i sense ancoratges inmobilitzadors, rebi la confiança del Congrés i assumeixi la responsabilitat de conduir l’Estat cap a les eleccions dels 2012, capgirant les males previsions, quant a ocupació i evitant que es perdi un nou any.

Antoni Garrell Guiu
2 d’abril de 2011.

Publicat al diari elsingulardigital.cat